Laboratorio · EXP. 03
Enigma
La máquina que cifraba las comunicaciones del Reich.
OperativoINTERCEPTACIÓN RECIBIDA DEL PUESTO DE ESCUCHA — PROBABLE CIFRADO DE MÁQUINA. PRUEBE LAS CONFIGURACIONES DE ABAJO: UNA DE ELLAS DEVUELVE EL TEXTO CLARO.
Ajustes avanzados — reflector, anillos, clavijas
¿Cómo funciona?
teclado → clavijas → rotores → reflector → rotores → clavijas → lámpara
Con cada tecla, la corriente atraviesa el tablero de clavijas, tres rotores cableados, llega al reflector, vuelve a atravesar los rotores y el tablero — y enciende una lámpara: la letra cifrada.
Antes de cada letra, el rotor derecho avanza un paso. En su muesca, arrastra al central; y por una anomalía del mecanismo — el doble paso — el central arrastra a veces al izquierdo al avanzar él mismo. El camino eléctrico cambia con cada pulsación: una misma tecla nunca repite la misma secuencia.
El reflector devuelve siempre la corriente por otro camino: una letra nunca se cifra en sí misma. Esa elegancia era un defecto — en Bletchley Park sirvió para descartar miles de ajustes imposibles.
Cifrar y descifrar son la misma operación: mismos ajustes, teclee el cifrado y el texto claro reaparece.
Configuraciones históricas verificadas: el ejemplo del manual de instrucciones Enigma de 1930 (rotores II·I·III, reflector A) y la primera parte del mensaje del Grupo de Ejércitos Norte del 7 de julio de 1941 — operación Barbarroja (rotores II·IV·V, diez clavijas). Estos dos mensajes publicados sirven de vectores de prueba a esta máquina: los descifra al pie de la letra, y cada configuración recarga el cifrado original.